Muchas pequeñas industrias de Madrid las fundó alguien que sabe fabricar. Y fabrica bien. La venta llegó después, por recomendación, con los tres o cuatro clientes de siempre, y durante años no hizo falta más. El problema aparece el día que uno de esos clientes reduce pedidos y en la empresa nadie sabe salir a buscar el siguiente. Si esto te describe, una consultoría estratégica para pequeñas industrias te puede ayudar, pero no la que te traerá un plan a cinco años con misión y visión.
En Elite Work conseguimos ventas y clientes para otras empresas: conoce nuestro servicio de consultoría estratégica.
Lo primero: cuánto dependes de quién
Coge la facturación de los últimos dos años y ordénala por cliente. Mira cuánto pesan los primeros y qué margen dejan de verdad, descontando plazos de pago y urgencias. Es un rato de trabajo y es lo más estratégico que vas a hacer este mes.
A menudo aparecen dos sorpresas. Que el cliente que parecía mejor es el que menos deja, por todo lo que exige. Y que hay trabajos pequeños, hechos casi de favor, con un margen muy superior. De ahí pueden salir decisiones de verdad: qué dejar de hacer, a quién subir el precio, en qué tipo de cliente insistir.
¿Por qué un vendedor corriente no te vale, y qué hacer entonces?
En la industria el comprador suele ser técnico, o un jefe de compras con un técnico al lado. Pregunta por tolerancias, plazos, certificados y capacidad. Un comercial de discurso bonito dura una reunión.
Hay dos salidas. Una es buscar un especialista: se consiguen, pero son perfiles sénior, que pueden ir de 3.000 a 3.500 € mensuales de coste, y a veces tienen otro precio. La otra es dividir el trabajo. Un junior, desde 1.750 €, se dedica a identificar empresas, conseguir la cita y hacer el seguimiento, y el técnico de la casa entra cuando hay que hablar de la pieza. Para muchas pequeñas industrias, esa segunda fórmula es la única que encaja en las cuentas.
Hemos trabajado con sectores como el aeronáutico, la automoción, la electricidad o los servicios de ingeniería, y no nos especializamos en ninguno por decisión. Sí hemos aprendido una cosa: lo que pesa de verdad es la información que nos da la empresa. Sin ella, nadie vende nada técnico.
¿Qué aporta la consultoría, en la práctica?
Trabajamos la parte comercial de la estrategia, que es lo que mejor conocemos. No esperes de nosotros un rediseño de planta ni un plan de producción: para eso hay otros perfiles. Lo nuestro es analizar a tus competidores (precios, servicios, webs, cómo contactan), evaluar tu oferta tal como la ve quien compra, definir a qué empresas ir y crear la estrategia de captación.
También tocamos los materiales, y hay trabajo. La web de muchas industrias lleva años sin revisarse, y a veces hay que llamar para enterarse de qué fabrican. En cuanto a Madrid, el Corredor del Henares y los polígonos del sur reúnen muchas empresas que pueden comprarte o subcontratarte a poca distancia. Una lista bien hecha de esos nombres, con persona de contacto, ya es un avance.
¿Cuánto y cuánto tiempo?
La auditoría inicial, breve, es gratis y antes de firmar. Si solo quieres consultoría, los bonos de horas de precios dan una referencia: 10 horas por 750 €, 20 horas por 1.390 €, con el IVA aparte. Son aproximados y hay que ver cada caso. Si quieres además equipo comercial, los comerciales los contrata Elite Work, con 750 € al mes de gestión por cada tramo de uno o dos, y un compromiso mínimo de un mes.
Una advertencia sobre el tiempo: la venta industrial es lenta, y no vas a ver pedidos en la segunda semana. Lo que sí debes ver pronto es actividad, citas y las respuestas a tus preguntas. Y prepárate para algo incómodo: si consigues clientes nuevos, tu planta tendrá que atenderlos. Mira antes si puedes.
Otras lecturas de esta misma línea son la de empresas industriales en Madrid y la de pymes en Madrid. El servicio completo está en consultoría estratégica.
Una tarde con tus datos de facturación y una llamada al 657 632 204 bastan para empezar a ordenar esto.