Cómo elegir la mejor consultoría estratégica en Madrid

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La mayoría de las consultorías estratégicas se eligen mal por un motivo sencillo: se contrata a quien mejor presenta, y quien mejor presenta no siempre es quien luego va a sentarse con tu equipo. A los tres meses tienes un informe muy elegante y las mismas ventas. En Madrid hay oferta de sobra, así que el riesgo no es no encontrar a nadie. Es elegir por la presentación.

En Elite Work conseguimos ventas y clientes para otras empresas: conoce nuestro servicio de consultoría estratégica.

Antes de llamar a nadie, escribe una frase

Una sola. Qué quieres que sea distinto dentro de un año. «Queremos crecer» no sirve. «Queremos dejar de depender de dos clientes» sí. «Queremos abrir otra zona sin que el gerente viaje cada semana» también.

Si no consigues escribirla, tu primer encargo a un consultor será que te ayude a escribirla. Eso es legítimo, pero dilo así y no pagues un plan completo. Con esa frase delante, verás enseguida quién te escucha y quién repite su presentación de siempre, porque a los buenos les interesa más tu frase que su catálogo.

Las preguntas que separan a unos de otros

Son incómodas a propósito. Un consultor serio las agradece.

  • ¿Quién llevará mi proyecto? Nombre y apellido, no «un equipo senior». Pide hablar con esa persona antes de firmar.
  • ¿Qué vas a necesitar de mí? Si te dicen que casi nada, desconfía: nadie entiende una empresa sin horas de quien la dirige.
  • ¿Cuándo me dirías que no me hace falta? Quien nunca ha desaconsejado un servicio solo sabe vender el suyo.
  • ¿Se queda alguien a ejecutar o me dejas el plan y te vas? Las dos cosas pueden valer, pero han de quedar escritas.
  • ¿Qué pasa si a los dos meses no me sirve? Mira la duración mínima y la salida.

Tres señales para levantarse de la mesa

La primera, que te propongan solución antes de haber preguntado qué vendes. La segunda, que te prometan cifras de crecimiento sin haber visto tus datos. Nadie puede saberlo todavía, y quien lo afirma está vendiendo tranquilidad. La tercera, un lenguaje tan general que serviría igual para una panadería y para una ingeniería. Si cambias el nombre de tu empresa en la propuesta y todo sigue teniendo sentido, esa propuesta no es para ti.

Grande o pequeña, ¿importa tanto?

Depende de lo que compres. Para una operación corporativa compleja puede tener sentido una firma grande. Para una pyme madrileña que necesita cambiar cómo vende, suele pesar más que quien piensa sea quien también ejecuta, porque nada corrige tanto un plan como ver a un cliente decir que no.

Nosotros somos una empresa pequeña y lo tenemos a gala. Nuestra consultoría estratégica parte siempre de la venta: estudiamos a tus competidores, evaluamos tu producto y tu servicio y creamos las estrategias de captación. Si nos dejan, trabajamos como si lleváramos la dirección comercial. Si lo tuyo es una reestructuración financiera o legal, te diremos que busques a otro.

La empresa la fundó Miguel Torres, que lleva haciendo consultoría en España desde 2001. Puedes leer su trayectoria en su perfil y juzgar por ti mismo si esa forma de trabajar encaja con lo que buscas.

¿Qué hacer con dos propuestas sobre la mesa?

Pide a cada una lo mismo: qué harán las primeras semanas, con quién y qué tendrás en la mano al terminar. Compáralas por eso antes de mirar el precio. La más barata puede salir cara si solo entrega papel, y la más cara no te garantiza nada por serlo.

También ayuda repasar los errores comunes al contratar una consultoría estratégica en Madrid, porque casi todos se cometen antes de firmar.

Si quieres una segunda opinión, nuestra auditoría inicial es breve y gratuita. Te diremos qué vemos y qué necesitaríamos de ti, aunque al final elijas a otro. Puedes pedirla en contacto.