Una startup madrileña suele tener de sobra mentores, programas y eventos para presentar su proyecto. Lo que le falta, muchas veces, es su décimo cliente. Consigue los primeros nueve por amistad, por contactos del fundador o por suerte, y a partir de ahí nadie sabe cómo seguir. Es en ese punto, y no antes, donde una consultoría estratégica ayuda de verdad a una startup en Madrid.
En Elite Work conseguimos ventas y clientes para otras empresas: conoce nuestro servicio de consultoría estratégica.
¿Cuándo es pronto para contratar a nadie?
Si todavía no has vendido a nadie, una consultoría comercial te sobra. Sal tú a vender. Los fundadores tienen que oír de primera mano los noes y las objeciones, porque de ahí sale el producto. Ningún consultor y ningún comercial pueden hacer eso por ti, y externalizarlo en esa fase es tirar el dinero que tanto cuesta levantar.
Hablamos de otra cosa cuando ya tienes clientes que pagan sin ser amigos tuyos, y puedes explicar por qué te compran. Entonces la pregunta cambia: ¿se puede repetir esto sin que esté el fundador en la reunión? Te contamos más en cuándo externalizar la fuerza de ventas en una startup.
Tres decisiones en las que un externo ayuda
A quién dejas de venderle
Las startups persiguen cualquier cliente, porque cada factura es oxígeno. Al cabo de un año tienen productos a medida para cuatro tipos de empresa que no se parecen en nada. Decidir a qué tipo de cliente vas a dedicarte, con los datos en la mano, duele. Y es lo que más tiempo libera.
A quién contratas primero
El error clásico es fichar a un director comercial de multinacional con un sueldo que se come la caja. Viene de vender con marca, con equipo y con procesos. En una empresa de doce personas, ninguna de esas cosas existe. Muchas veces lo que necesitas es alguien que abra puertas, y un método que tú puedas supervisar.
Cuánto cuesta equivocarse
En una startup, un comercial en plantilla que no funciona son meses de sueldo y una salida en el peor momento. Un mes con dos comerciales junior gestionados por nosotros sale por 4.250 € más IVA, y la duración mínima es de uno a tres meses según contrato. Sigue siendo dinero, y hay que tener claro qué queremos aprender en ese periodo. Pero el riesgo es más fácil de medir, y lo explicamos en cómo el outsourcing comercial ayuda a una startup.
Madrid juega a favor y en contra
A favor: muchas sedes centrales a pocos minutos, inversores, y clientes dispuestos a escuchar algo nuevo. En contra: ese comprador recibe propuestas de startups a diario y ya ha visto muchas prometer revoluciones. Se cansó de las presentaciones con gráficos que suben. Si en la primera frase no entiende qué hace tu producto y qué le ahorra, ya estás fuera.
Nos fijamos mucho en eso cuando revisamos materiales. También estudiamos a tu competencia de verdad, incluidos los que no se llaman startup: la hoja de cálculo, el proveedor de siempre y no hacer nada. Son competidores muy serios.
¿Y la inteligencia artificial?
Para una empresa con poca gente puede ayudar mucho. Respuestas automáticas por WhatsApp y email, o agentes que hacen trabajos concretos antes de que intervenga una persona. Lo implantamos caso a caso, siempre con enfoque comercial, y lo contamos en nuestra página de IA comercial. Pero no te engañes: la IA apoya un método, no lo sustituye.
Si tienes clientes que pagan y no sabes cómo seguir, habla con nosotros. La auditoría inicial es breve y gratuita, antes de firmar, y puede que te digamos que aún no nos necesitas. Estamos en contacto.