La mayoría de los emprendedores llegan a la asesoría con la pregunta equivocada: cómo me doy de alta, qué forma jurídica me conviene, qué ayudas hay. Son preguntas necesarias, y tienen respuesta gratuita. La pregunta que casi nadie hace, y que acaba decidiendo si el negocio sigue vivo dentro de dos años, es otra: ¿quién te va a comprar y cómo vas a llegar hasta él?
En Elite Work conseguimos ventas y clientes para otras empresas: conoce nuestro servicio de consultoría estratégica.
Lo gratis, primero
No pagues por lo que te ofrecen sin coste. En Madrid tienes los Puntos de Atención al Emprendedor, que te orientan en los trámites para constituir la empresa, y la Cámara de Comercio y otras entidades públicas y asociaciones, que ofrecen formación, información sobre financiación y actividades para conocer a otros empresarios. Consulta cuáles están activas cuando vayas a empezar, porque los programas cambian. Las hay específicas para mujeres y para jóvenes.
Úsalo todo. Lo que no te van a dar es alguien que se siente contigo a ver si tu idea se puede vender a ese precio. Ahí tiene sentido una asesoría estratégica de pago, y solo ahí.
¿Antes de la primera factura necesito a alguien?
Depende de qué tengas. Si tienes una idea y nada más, no contrates a nadie todavía. Sal a la calle: habla con veinte posibles clientes, y no con tu familia. Pregúntales qué usan ahora, cuánto pagan y qué les molesta. Intenta vender antes de tener el producto terminado. Esto no cuesta dinero, y es lo más útil que harás en todo el año.
Si ya lo has hecho y tienes tus primeros clientes o interesados, entonces sí te puede servir alguien de fuera. Sobre todo para evitar el error más caro: dar por hecho que tus primeros clientes representan al mercado. A menudo son amigos, contactos, gente que te compró por cariño. Con el resto va a ser distinto.
Tres errores que le vemos a casi todo emprendedor
Poner un precio bajo para entrar. Casi nunca funciona: atraes a los clientes que más protestan, y luego subir es un calvario. Mejor un precio que te permita vivir y un argumento que lo sostenga.
Gastar en imagen antes de vender. Logotipo, web, tarjetas, oficina bonita. Todo eso ayuda cuando ya sabes qué decir. Antes, solo tranquiliza a quien lo paga.
Contratar a un comercial para no tener que vender. Es comprensible, sobre todo si eres técnico y vender te da pudor. Pero nadie aprenderá a vender tu producto si tú no lo has hecho antes. Las primeras ventas son tuyas, y lo que aprendas en ellas es lo que luego enseñarás a otros.
¿Qué puede hacer por ti un consultor comercial?
Te pone delante lo que no quieres ver. Estudia a tus competidores: qué cobran, cómo te responderían a ti si fueras cliente, qué prometen. Revisa tu oferta y el discurso con el que la cuentas. Te ayuda a escribir una estrategia de captación que puedas ejecutar tú solo con el tiempo y el dinero que tienes, a base de teléfono, email, redes o visitas.
Nuestro fundador, Miguel Torres, ha creado empresas y ha colaborado con compañías en procesos de captación de inversión, de modo que ha visto estos arranques en primera persona. Tienes más en su perfil.
Para quien empieza, unas pocas horas bien usadas pueden ser suficientes. Los bonos publicados en precios empiezan en 10 horas por 750 €, con IVA aparte, y son orientativos. Además, la auditoría breve inicial es gratuita. Sabemos que un emprendedor mira cada euro, así que te diremos si puedes resolverlo por tu cuenta. El detalle del servicio está en consultoría estratégica.
Si ya estás en este punto
Hemos escrito también sobre la asesoría estratégica para nuevas empresas en Madrid, más centrada en el primer año.
Si has hablado ya con esos veinte clientes y quieres que revisemos lo que has sacado en claro, llama al 657 632 204. Y si todavía no has hablado con ellos, llámalos a ellos primero.