Una distribuidora de Huelva puede tener su producto en cien sitios y no saber qué pasa en ninguno. Sabe lo que factura a cada uno, nada más. Ese vacío es el que debería cubrir una empresa de gestión del punto de venta en Huelva, aunque mucha gente lo busca pensando en otra cosa: el terminal con el que se cobra en caja.
En Elite Work conseguimos ventas y clientes para otras empresas: conoce nuestro servicio de gestión del punto de venta.
Si lo que necesitas es una máquina de cobro
Para instalar un TPV en tu bar o tu tienda, habla con un proveedor de esos equipos. Compara el soporte técnico en temporada alta, lo que cuesta el software al mes y si puedes llevarte tus datos si cambias. Pregúntale qué ocurre si falla un sábado de agosto en la costa. Ese es el trabajo de ellos y no el nuestro, porque en Elite Work no vendemos terminales.
Lo que hacemos está al otro lado del mostrador. Gente que vende y atiende el punto de venta.
Vender en una provincia con estaciones muy marcadas
Huelva tiene un calendario que condiciona casi todo. La campaña de la fresa y los frutos rojos en primavera, el verano en Isla Cristina, Punta Umbría o Matalascañas, la sierra de Aracena con el jamón y el turismo de fin de semana, la industria en torno a la capital. Una tienda de costa en febrero es otro negocio que esa misma tienda en agosto.
Para un fabricante de bebidas, de alimentación o de productos de consumo, esto significa una cosa bastante práctica: el trabajo comercial se hace antes de la temporada. Si esperas a julio para visitar la costa, el encargado ya ha llenado su almacén y sus estantes con lo de otro. Es un error que vemos repetido cada año, y sale caro porque ya no se arregla hasta el año siguiente.
Otro detalle, y nada menor: la distancia a Sevilla. Muchas decisiones de compra de cadenas y mayoristas se toman allí o más lejos, y lo que hagas en la tienda onubense tiene que coordinarse con quien negocia arriba. Si no, tienes un acuerdo que nadie aplica o una tienda que no puede pedir lo que le ofreces.
Una ronda de visitas bien hecha, paso a paso
No hay secreto, pero sí orden. Antes de salir hay que tener claro qué se va a comprobar en cada visita y qué se puede ofrecer. En la tienda, primero se mira, luego se habla: existencias, colocación, precio, qué tiene la competencia al lado y cómo lo explica el dependiente. Se habla con el encargado, se anota lo que pide y se le da algo que le sirva. Y al salir se apunta todo en ese mismo momento, porque por la tarde ya se ha olvidado la mitad.
Lo que recoge el comercial vuelve a ti en forma de información: qué se mueve, qué no, dónde se ha quedado la competencia con el mejor sitio. Un distribuidor con esa información decide mejor qué ofrece y a quién.
Si te interesa saber más sobre este trabajo, tienes la página de punto de venta y una explicación de la dinamización de puntos de venta.
Lo que cuesta poner a alguien en la calle
Contratamos nosotros a los comerciales y tú firmas un único contrato mercantil. Los honorarios de gestión son 750 € al mes por cada tramo de uno o dos comerciales. Un junior cuesta desde 1.750 € brutos al mes a la empresa, y un sénior de 3.000 a 3.500 €, IVA aparte. La duración mínima es de un mes, y hasta tres según contrato, algo que encaja bien con una campaña estacional: puedes reforzar antes del verano sin cargar con la estructura todo el año.
Eso sí: necesitamos de ti la formación sobre el producto y el material. Sin eso, el comercial entra a la tienda con un catálogo y poco más, y el encargado lo nota al minuto.
Con una base amplia de agentes, podemos arrancar en 7 días, según proyecto y zona. Para según qué zonas de la sierra o el Andévalo, te lo confirmaremos antes de firmar.
Antes del próximo verano
Si tu temporada es en junio, la conversación hay que tenerla en primavera. Haznos una llamada al 657 632 204 y hacemos una auditoría breve gratis, para ver si merece la pena salir a la calle. Y si tu duda es general, empieza por qué hace una empresa de este tipo.