«Vendemos mucho y no nos queda nada.» O al revés: «Nuestro producto es mejor y no entendemos por qué se llevan los pedidos ellos». Cuando alguien nos llama por una auditoría comercial, suele arrancar con una de estas dos frases, y en Granada no iba a ser distinto. Lo que sigue a esa llamada es menos misterioso de lo que parece.
En Elite Work conseguimos ventas y clientes para otras empresas: conoce nuestro servicio de auditoría comercial.
Antes de nada: esto no es revisar la contabilidad
Mucho de lo que encontrarás bajo este nombre son auditores de cuentas, con sus informes anuales y su normativa. Si te han pedido eso, busca un auditor inscrito; es otra profesión. Una auditoría comercial se pregunta otra cosa: si la forma en que vendes tiene sentido para el cliente al que te diriges. No va a verificar tu balance, y tampoco emitirá ningún certificado.
¿Qué miramos, y en qué orden?
Lo primero es la conversación con quien dirige. Qué vende la empresa, cómo y a quién. Parece obvio, pero es frecuente que el dueño y su comercial contesten cosas distintas. Esa diferencia ya es un hallazgo.
Después salimos de la empresa. Vamos a la competencia y miramos sus precios, sus servicios y su web, y comprobamos cómo atiende cuando alguien pide información. Nos interesa especialmente el tiempo de respuesta. A veces la venta se pierde ahí, sin que nadie llegue a comparar productos.
Luego volvemos adentro y revisamos materiales: el catálogo, el correo tipo, la forma de presentar un presupuesto. Hablamos con los comerciales si los hay y les preguntamos qué objeción oyen más veces. Y comparamos lo que nos dicen con lo que indican las ventas de verdad.
Al final no entregamos un tomo, sino recomendaciones concretas y una lista de lo que necesitaríamos de ti si quieres ponerlas en marcha.
¿Tiene sentido en una empresa pequeña de Granada?
Sí, y quizá más que en una grande. Aquí abunda la empresa de tamaño medio o pequeño, muchas veces familiar, ligada al turismo, a la alimentación y a los servicios. En una empresa así, un cambio en la forma de vender se nota rápido, porque hay pocas capas por las que tenga que pasar.
Lo que debes vigilar es otra cosa. Cuando la casa lleva décadas funcionando, cuesta oír que el modo de hacerlo se ha quedado atrás. Si vas a contratar una auditoría, decide antes si estás dispuesto a cambiar el precio, el catálogo o incluso a la persona que lleva las ventas. Si la respuesta es no, guárdate el dinero para otra cosa.
¿Cuánto cuesta?
En internet verás horquillas de todo tipo, muchas referidas a auditorías financieras, así que no te fíes demasiado de ellas para este caso. Te contamos cómo funciona con nosotros. La primera revisión, breve y previa a cualquier firma, es gratuita. Si contratas después, la siguiente auditoría tampoco te supone un coste adicional: reservamos uno o dos días del mes contratado para preparar el trabajo.
Si quieres un análisis por horas sin más compromiso, los bonos de nuestra página de precios sirven de referencia, con IVA aparte. Son aproximados, porque cada empresa es un mundo.
¿Quién debería hacerla?
Fíjate en quien te hace preguntas difíciles antes de darte un presupuesto. Si el proveedor te manda una tarifa sin saber qué vendes, ya te ha dicho mucho de cómo trabaja. Y exige que quien te audite haya vendido alguna vez, con su coche y sus rechazos. Se nota enseguida.
Si te interesa, aquí explicamos qué mirar para elegir bien y cómo lo planteamos en la vecina Málaga.
¿Tienes una de esas dos frases en la cabeza? Llámanos al 657 632 204, cuéntanos tu empresa en Granada y te decimos por dónde empezaríamos.