Hay un momento bastante reconocible en una empresa pequeña: el director comercial se ha ido, o nunca lo hubo, y el gerente lleva meses haciendo ese trabajo a ratos, por la noche y mal. Contratar a alguien fijo da vértigo y buscarlo puede llevar mucho tiempo. En una ciudad como Melilla, con un mercado reducido y pocos perfiles directivos disponibles, ese hueco se alarga más todavía. Ahí es donde tiene sentido hablar de directivos de transición.
En Elite Work conseguimos ventas y clientes para otras empresas: conoce nuestro servicio de dirección comercial externa.
¿Para qué sirve un directivo de transición y para qué no?
Sirve para poner orden durante un tiempo, tomar decisiones que dentro nadie toma y dejar el área funcionando. No sirve para sustituir a un gerente que no quiere soltar nada. Si contratas a alguien para dirigir y luego le pides permiso a cada paso, acabarás pagando a un asesor caro que escribe informes.
Conviene aclarar también nuestro terreno. En Elite Work hablamos de dirección comercial. Si lo que necesitas es un director financiero o de fábrica, te diremos que busques otro perfil, porque no vamos a venderte algo que no es lo nuestro. Tampoco vas a encontrar aquí consejos generales sobre cursos de digitalización, que es lo que suele aparecer al buscar este término. Si tu empresa pasó por el Kit Digital, algo que hemos trabajado con muchas empresas, ya sabes que tener herramientas nuevas no significa vender más.
Melilla tiene sus propias reglas
Vender desde o hacia una ciudad autónoma separada de la península por mar cambia las cuentas. Los desplazamientos pesan, el tejido empresarial es pequeño y el boca a boca corre deprisa. Para una pyme melillense la pregunta suele ser una de estas dos: cómo sacar más del mercado local sin quemarlo, o cómo abrir clientes fuera sin montar una estructura que no puede pagar.
Las dos se trabajan distinto. La primera pide conocer bien a cada cliente y cuidar la conversación. La segunda necesita canales que no obliguen a viajar cada semana: teléfono, email, redes sociales y agenda concertada, reservando las visitas para cuando merecen el viaje.
Qué hacemos durante las primeras semanas
Antes de firmar hacemos una auditoría breve y gratuita: qué vendes, cómo, a quién, y qué necesitaríamos de ti. Si seguimos adelante, dedicamos uno o dos días del primer mes a preparar el trabajo, también sin coste adicional.
A partir de ahí, y si nos dejas, trabajamos como si lleváramos la dirección comercial. Solemos empezar por la competencia: precios, servicios, webs, cómo contactan y cómo atienden cuando alguien pregunta. Casi siempre sorprende. Luego evaluamos tu producto y tu servicio, actualizamos lo que se haya quedado viejo y creamos la estrategia de captación. Si hacen falta comerciales, los seleccionamos y contratamos nosotros, con manuales de formación propios y revisando tus materiales.
¿Cuánto tiempo hay que comprometerse?
Pedimos un mínimo de un mes, y hasta tres según el contrato, porque hay que seleccionar y preparar a las personas antes de que empiecen. Con menos tiempo no da para hacer nada serio. El coste de la dirección lo vemos caso a caso, porque depende de lo que haya que dirigir; en nuestra página de precios tienes las referencias publicadas, que son aproximadas, y todas llevan IVA aparte.
Tres avisos antes de dar el paso
Si tu producto no se distingue en nada y tu precio tampoco, un directivo te lo dirá en la primera semana. Prepárate para oírlo.
Si el equipo actual no sabe que viene alguien a dirigir, habrá problemas. Cuéntalo tú, y cuéntalo antes.
Y si esperas ventas la primera semana, no empieces. La primera etapa suele ser de ordenar, y eso rara vez luce en una factura.
Para ver cómo encaja esta figura en cada caso, te puede servir leer qué buscar en una empresa de interim management o la explicación de nuestra dirección comercial externa. Si tienes una empresa en Melilla y este hueco te suena, cuéntanoslo en contacto o en el 657 632 204.